dolor en el coxis
🕒 4 min de lectura

Lumbalgia mecánica y calzado recomendado para dolor lumbar

La lumbalgia mecánica es una de las dolencias más comunes entre la población adulta. Aunque tendemos a buscar el origen de esta molestia en malas posturas al sentarnos o en la carga de objetos pesados, la biomecánica corporal comienza en los pies. La forma en que pisamos y el tipo de zapato que utilizamos a diario influyen directamente en la alineación de la columna vertebral y en la sobrecarga muscular.

Comparte el artículo

✦ Nº Colegiado 3254

Más de 20 años de experiencia en la fisioterapia privada, trabajando con equipos de traumatología y apostando por el trabajo multidisciplinar dentro del proceso de recuperación. Destaca por un trato cercano, empático y personalizado. Considera fundamental en su trabajo la escucha activa, la atención individualizada y la capacidad de generar confianza en el paciente.

ATM
Terapia Miofascial
Fisioterapia Invasiva
Cirugía y patología de columna y hombro
Ecografía musculoesquelética
Control motor
Conoce al equipo de Clínica Balance →

Qué es la lumbalgia mecánica

La lumbalgia mecánica es un dolor localizado en la parte baja de la espalda que se desencadena o intensifica con el movimiento, la postura y el esfuerzo físico. Se denomina «mecánica» porque está provocada por un fallo en la función de los elementos que componen la columna vertebral, como los músculos, ligamentos, discos intervertebrales y articulaciones facetarias.

A diferencia de las dolencias de origen inflamatorio u orgánico, la molestia biomecánica suele ceder o reducirse significativamente con el reposo relativo y empeora al inclinarse, caminar durante periodos prolongados o permanecer sentado mucho tiempo.

Diferencia entre contractura lumbar y lumbalgia

Aunque a menudo se utilicen como sinónimos, es importante distinguir ambos conceptos para aplicar el enfoque adecuado:

  • Contractura lumbar: consiste en una tensión o acortamiento involuntario y sostenido de uno o varios músculos de la zona posterior baja.
  • Lumbalgia: hace referencia al síntoma general de dolor en la región lumbar, el cual puede estar causado por una contractura, un desgaste articular o una mala biomecánica al caminar

Qué calzado es el apropiado y recomendable con dolor lumbar persistente

Cuando se padece lumbalgia mecánica, la elección del calzado adecuado actúa como una medida preventiva y terapéutica indispensable. El objetivo principal es absorber el impacto contra el suelo al caminar y mantener el eje neutro del cuerpo.

 

Características deseables

Razones de salud lumbar

Amortiguación media

Absorbe el impacto de cada pisada sin desestabilizar la marcha.

Suela flexible pero firme

Permite una transición natural del pie mientras ofrece soporte biomecánico.

Desnivel moderado (2 a 3 cm)

Reduce la tensión sobre la cadena posterior sin alterar la curvatura lumbar natural.

Soporte de arco adecuado

Distribuye las fuerzas de presión de forma homogénea en la planta del pie.

Para conseguirlo, el zapato debe ofrecer las siguientes características fundamentales:

  • Amortiguación adecuada: una suela de grosor medio ayuda a disipar la fuerza de cada pisada antes de que suba hacia las articulaciones lumbares.
  • Soporte de arco plantar: mantener el arco en su posición natural evita que la pelvis se descompense.
  • Sujeción del talón: el calzado debe fijar el pie firmemente para evitar microtraumatismos posturales al caminar.
  • Elevación moderada: un pequeño desnivel entre el talón y la punta (entre 1,5 y 3 cm) reduce la tensión sobre la cadena muscular posterior.
  • Calzado deportivo con buen soporte: es la opción ideal para el día a día gracias a sus suelas flexibles y absorbentes.
  • Calzado ergonómico de horma ancha: permite la movilidad natural de los dedos sin oprimir ni desestabilizar el pie.
  • Evitar el calzado completamente plano: las bailarinas o chanclas carecen de amortiguación y soporte de arco, incrementando el impacto en la columna.

Tipos de calzado que empeoran la lumbalgia mecánica

Del mismo modo que un buen calzado alivia los síntomas, un calzado inadecuado puede agravar considerablemente el dolor.

Calzado plano o bailarinas

Caminar con calzado completamente plano carece de soporte de arco y de amortiguación. Esto provoca que todo el impacto de la caminata sea absorbido por los talones y transmitido directamente a la zona lumbar.

Tacones altos

El uso de tacones altera el centro de gravedad del cuerpo, desplazando la pelvis hacia adelante e hiperacentuando la curvatura de la espalda baja. Esta postura forzada genera una tensión muscular constante en los lumbares.

Zapatillas de deporte con exceso de amortiguación o cámara de aire blanda

Un calzado con una suela extremadamente blanda o inestable crea un «efecto colchón» que restringe la propiocepción del pie. Para mantener el equilibrio, los músculos estabilizadores del core y la zona baja de la espalda sufren microcontracciones constantes, generando sobrecarga y fatiga lumbar.

Calzado destalonado o chanclas

El uso de chancletas o zuecos sin sujeción en el talón obliga a los dedos a encogerse (efecto «garra») para evitar que el zapato se salga al dar el paso. Esta alteración del patrón de marcha genera tensiones musculares que se desplazan por toda la cadena posterior hasta la región lumbar.

¿Necesitas más información o asesoramiento?

El cuidado diario de la columna vertebral no solo depende de ejercicios específicos, sino también de las herramientas y hábitos posturales que integras en tu rutina cotidiana. Y cuidar el calzado para no empeorar y descolocar la columna vertebral ya dañada.

Índice
Clínica Balance - Logo

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.